Pilas y acumuladores

Las pilas y acumuladores son toda fuente de energía eléctrica generada por la conversión directa de energía química. Pueden consistir en una o más celdas primarias (pilas no recargables) o en una o más celdas secundarias (pilas recargables o acumuladores).

La mayoría de tecnologías de pilas y acumuladores contienen metales pesados tóxicos, como el níquel, el cadmio o el mercurio. Todos los metales pesados pueden ser recuperados y reutilizados. Reciclar las pilas y acumuladores es muy beneficioso para el medioambiente porque se evita así que acaben en el vertedero, donde los metales pesados terminan vertiéndose, provocando la contaminación de aguas y de suelos y poniendo en peligro el ecosistema. Por otro lado, si las pilas se incineran junto al resto de residuos domésticos, los metales pesados que contienen se liberarían provocando contaminación atmosférica.

Por eso es tan importante que las pilas gastadas no se tiren a la basura normal. Las pilas y todas las baterías de equipos eléctricos y electrónicos que son fácilmente extraíbles por el usuario deben depositarse en contenedores específicos de recogida selectiva de estos residuos.

Puedes depositar gratuitamente tus pilas portátiles gastadas:

1º En la red de puntos limpios de tu ayuntamiento
2º En cualquier tienda que comercialice pilas
3º En otros contenedores de recogida selectiva de pilas que puedes encontrar en el mobiliario urbano, edificios públicos, etc.

Puedes encontrar puntos de recogida disponibles aquí.

¡Tu colaboración es fundamental para reciclar estos residuos!

Proceso de reciclaje

  1. Triaje
  2. Fragmentación

Materiales Recuperados

  • Plásticos
  • Metal
  • Ácido
  • Plomo
  • Manganeso
  • Zinc
  • Cobalto
  • Mercurio
  • Cadmio
  • Níquel