Más de 2.000 t de materiales recuperados de residuos de pilas y baterías en 2020

10 de junio de 2021

Supone el 84% del peso total de RPA recogidos por ERP

European Recycling Platform España recuperó en 2020 más de 2.000 toneladas de materiales valorizables procedentes de pilas y baterías en desuso

  • Los materiales recuperados suponen el 84% del peso total de las pilas y baterías recogidas por este SCRAP.

  • Asistimos a un cambio de paradigma en el ámbito de la gestión de pilas y acumuladores en la UE, ya que por primera vez, con el borrador de Reglamento, se fomenta la reutilización de baterías como las de los vehículos eléctricos o se introducen contenidos mínimos de material reciclado en su composición.

  • Más de 2.500 toneladas de residuos de pilas y acumuladores recogidas por European Recycling Platform España en 2020

  • Alcanza así el objetivo de recogida del 45% marcado por el R.D. 106/2008, para la gestión ambiental de este tipo de residuo.

European Recycling Platform (ERP), único Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) de ámbito europeo que opera en España, recicló en 2020 el 84 % del peso total de los residuos de pilas y acumuladores (RPA) gestionados, lo que supone un total de 2.069 toneladas de materiales valorizables recuperados de pilas y baterías en desuso.

Residuos de pilas y black mass recuperada

Residuos de pilas salinas alcalinas y la “black mass” recuperada (compuesto del interior de la pila que contiene, entre otros materiales, manganeso y zinc, los cuales se recuperan mediante procesos piro-metalúrgicos)

De ellas, 425 toneladas proceden de los materiales recuperados con el reciclaje de baterías de plomo ácido, 145 t de baterías de níquel cadmio y 1.500 t del resto de tecnologías de pilas, baterías y acumuladores, que incluyen las pilas portátiles de uso doméstico y los acumuladores de ion litio de uso habitual en dispositivos electrónicos, herramientas eléctricas y baterías de movilidad eléctrica.

Crece el consumo de pilas y baterías

La Comisión Europea ha alertado de que la demanda mundial de pilas y baterías se multiplicará por 14 de aquí al 2030, y que los países miembros de la UE podrían llegar a representar el 17% de dicha demanda. Sólo el pasado año, el consumo de pilas portátiles se elevó, por peso, un 11% en nuestro país. Además, según la misma fuente, el número de baterías de litio para reciclar aumentará 700 veces entre 2020 y 2040, especialmente por el despegue de la movilidad eléctrica.

“Una gran parte de los materiales que constituyen las tecnologías de pilas y baterías más comunes son escasos y valiosos como el cobalto, litio, plomo y níquel. Estos elementos los podemos reutilizar una y otra vez gracias a los procesos correctos de gestión del residuo. La recuperación de estos materiales es crucial, ya que fomenta la denominada ‘minería urbana’, que no solo permite reducir la extracción de minerales del suelo, con la consiguiente mitigación del impacto sobre nuestro entorno, sino que también equilibra la balanza comercial de España y la UE, al permitir recuperar materiales que, en caso contrario, deberían importarse desde terceros países, ya que los principales productores se encuentran fuera de la UE", explica Laura Alonso, directora general de ERP en España.

"De hecho, a partir de 2027 la UE indica en el borrador de Reglamento de pilas y acumuladores sostenibles que está preparando las cantidades mínimas de materiales reciclados que deben utilizarse obligatoriamente en la fabricación de algunos tipos de nuevas baterías”, añade.

Retos de futuro: el despegue de la movilidad eléctrica

El reto a futuro viene pautado por el nuevo Reglamento que será de obligado cumplimiento por todos los operadores de los países miembros (sin necesidad de trasposición). El borrador actual ya incide en primar la utilización de materiales reciclados desde la fase de fabricación, estableciendo unos porcentajes mínimos, así como en facilitar la retirada y reciclaje de dichos materiales desde la fase de diseño de pilas y acumuladores. Además, se introducen, por primera vez, objetivos para la recuperación de litio –hasta ahora solo se reciclaba en torno a un 10% del litio presente en estos acumuladores-, incidiendo en la mejora de la I+D+i en los procesos, dada la importancia de este mineral en la cadena de valor de baterías, y el alto crecimiento esperado en su uso en los próximos años, asociado al auge de la movilidad eléctrica.

“Asistimos a un cambio de paradigma en el ámbito del reciclaje de pilas y acumuladores”, explica Laura Alonso, que añade que “la transición hacia una movilidad más limpia, que nos permitirá reducir el uso de combustibles fósiles, pasa por un incremento exponencial en la utilización de baterías de litio y otras tecnologías de gran capacidad energética. Desde ERP ya hemos asistido en los últimos años a un crecimiento elevado en los porcentajes de puesta en mercado de ese tipo de dispositivos por parte de nuestros productores vinculados a movilidad eléctrica, unos datos que, sin duda, se traducirán en un aumento estadístico similar en la gestión efectiva de este tipo de residuos en los próximos años”.

“Además, por primera vez, una normativa comunitaria plantea la reutilización de acumuladores eléctricos, una vía crucial para priorizar la ‘reducción’ dentro de la correcta gestión de las baterías usadas de movilidad eléctrica; ya que cuando