Su alcance global
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 (ODS 8), integrado en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, busca promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las personas. Su alcance incluye la mejora de la productividad, el apoyo al emprendimiento y a las pymes, la formalización del empleo, la protección de los derechos laborales, la erradicación del trabajo infantil y forzoso y la reducción del desempleo juvenil.
El trabajo decente es un componente esencial del desarrollo sostenible. No se trata solo de crear empleo, sino de impulsar oportunidades laborales seguras, dignas e inclusivas que permitan avanzar en bienestar social, cohesión y resiliencia económica. Por ello, el ODS 8 mantiene una relación directa con la innovación, la competitividad y la transición hacia modelos productivos más sostenibles.

Empleo, sostenibilidad y transformación productiva
La sostenibilidad económica a largo plazo requiere sistemas productivos capaces de generar valor sin comprometer los derechos laborales ni intensificar la degradación ambiental. En este contexto, el ODS 8 plantea un crecimiento que combine productividad, inclusión y empleo de calidad, impulsando sectores más resilientes e innovadores.
La transición hacia una economía más circular también está estrechamente vinculada con este objetivo. La prevención de residuos, la reutilización, la reparación y el reciclaje pueden contribuir a crear empleo y a transformar cadenas de valor, siempre que ese avance vaya acompañado de formación, seguridad y condiciones laborales adecuadas.
El papel de las empresas
Las empresas desempeñan un papel decisivo en la consecución del ODS 8 a través de la creación de empleo de calidad, la inversión en innovación, la formación de talento y la integración de criterios sociales y ambientales en toda la cadena de valor. Apostar por entornos laborales seguros, inclusivos y orientados al desarrollo profesional contribuye a generar valor económico y social a largo plazo.
Además, el sector privado puede acelerar la transición hacia modelos productivos más sostenibles impulsando actividades vinculadas a la eficiencia de recursos, la circularidad y la gestión responsable de materiales. Cuando esta transformación se acompaña de empleo formal, cualificación y protección laboral, el impacto positivo se extiende tanto a la competitividad empresarial como al bienestar colectivo.
El trabajo decente sigue siendo un reto global
Aunque se han registrado avances en algunos indicadores, el progreso sigue siendo desigual y todavía persisten importantes brechas en informalidad, acceso al empleo y oportunidades para la juventud. El informe ODS 2025 señala que la tasa mundial de desempleo cayó al 5,0 % en 2024, pero que casi el 58 % de las personas ocupadas seguía en empleo informal.
Economía circular para generar empleo más resiliente
La economía circular puede actuar como palanca para el ODS 8 al favorecer nuevas actividades vinculadas a la reparación, la reutilización, el reciclaje y la optimización de recursos. Estos modelos pueden impulsar empleo, innovación y especialización técnica, al tiempo que reducen presiones ambientales y fortalecen la resiliencia de los sistemas productivos.
En este contexto, avanzar hacia cadenas de valor más circulares no solo contribuye a la sostenibilidad ambiental, sino también a una transformación económica basada en mayor eficiencia, más capacidad de adaptación y oportunidades laborales de mayor calidad. Apostar por trabajo decente dentro de esta transición es clave para construir un crecimiento verdaderamente inclusivo y sostenible.